viernes 4 de noviembre de 2011

Cristina G20 2011



“Tengamos una real comprensión del mundo en el que estamos. No nos equivoquemos y sepamos que, si la crisis se profundiza, van a empezar a cuestionarse las democracias y las formas políticas actuales. Europa tiene una historia en esto, de cómo surgen gobiernos totalitarios en medio de crisis económicas que no pueden resolverse. Creo que estamos a tiempo. No quiero ser dramática ni tremendista, ni sembrar pánico, porque no es mi misión y tampoco lo creo. Todavía estamos a tiempo de establecer soluciones, pero soluciones que tengan que ver con la regulación de aquellos que han ocasionado el problema, de los mercados financieros”

viernes 28 de octubre de 2011

La alegría del 23 y el recuerdo del 27



Reafirmando el compromiso con una lucha que inevitablemente nos divide, nos diferencia, nos lleva por diferentes caminos. Los intereses son muchos y diversos. Confío en que el objetivo de un país más justo, igualitario e inclusivo sea compartido (no soy ingenua y por eso tampoco pretendo compartir esta ilusión con las patronales o los popes corporativos; hablo de nosotros y nosotras, gente común); nuestros puntos de vista probablemente se bifurquen en cuanto a las políticas necesarias para conseguir ese fin. Eso no significa que el país esté enfrentado, como quieren imponer desde las voces mediáticamente imperantes, sino que consideramos de diferente manera las soluciones que propuso Néstor y continuó Cristina.
No hay algo que nosotros, quienes queremos a Cristina como Presidenta, no veamos o no nos demos cuenta. La queremos y la elegimos Presidenta por convicción y eso finalmente es lo importante en la democracia, poder elegir con libertad y honestidad.

lunes 15 de agosto de 2011

domingo 31 de octubre de 2010

Néstor Kirchner 1950 2010



Cuando recién se puede volver a pensar en la lucha y reponerse del dolor...

Le agradezco a Néstor Kirchner el haberme hecho experimentar, por primera vez, orgullo y admiración por un presidente.

jueves 14 de octubre de 2010

jueves 15 de julio de 2010

Otro paso adelante




Feliz reclamo.
Feliz resolución.
Feliz igualdad.

lunes 12 de julio de 2010

Fallido

Clarín titula:

Desde China, Cristina volvió a criticar a la Iglesia: "Parece de la época de las Cruzadas"

A dios días de que el Senado debata sobre el matrimonio homosexual, insistió con sus críticas a la dirigencia católica. Dijo que los dichos de los religiosos "remiten a los tiempos de la Inquisición".


Además de volver a llamar a la Presidenta únicamente por su nombre, sin un cargo, ni un apellido, ni un título, le pifiaron, y en lugar de "dos", pusieron "dios".
¿Tan apurados están en acrecentar los conflictos que ni se encargan de revisar las versiones on line?
Editores creibles, correctores, periodistas serios y dueños que no sean delicuentes para Clarín urgente che!

martes 15 de junio de 2010

La derecha por Paz-Rudy

y el Indio.



Juegan a primero yo, y después a también yo. Y a las migas para mí.
Y cierran el juego, porque ya saben que el tonto nunca puede oler al diablo,
vida mia, ni si caga en su nariz.


jueves 3 de junio de 2010

M.G.

Para el ya conocido y oligárquico diario La Nación, trabaja el menos antiguo pero igualmente decadente y elitista, Mariano Grondona, quien escribe lo siguiente:

¿Sí o no al matrimonio gay?

El proyecto que consagra el matrimonio gay ha pasado al Senado, donde lo espera un arduo debate. El tema dejó de ser "partidario" para alojarse en la conciencia de cada uno de los senadores, a quienes se les ha convertido en una opción "moral". Desde el momento en que ya nadie discute el derecho de los homosexuales a formar libremente sus parejas con consecuencias legales comparables a las de las parejas heterosexuales, el dilema que enfrentan nuestros senadores podría reducirse a esta pregunta: la palabra "matrimonio", ¿debe aludir también a la unión entre los homosexuales o ha de seguir reservándose, como hasta ahora, a la unión entre los heterosexuales, buscándose en tal caso otra palabra para aludir a las parejas del mismo sexo? Podría pensarse que sólo nos hallamos ante un problema "nominal", de meras formas, pero la pasión que se ha desatado entre los contrincantes de este debate permite sospechar que en él hay en juego algo más profundo que una cuestión de palabras.

Si nos hallamos ante una cuestión moral, podría traducírsela por este otro interrogante: ¿es "justo" que la palabra "matrimonio" cubra por igual a la unión entre los heterosexuales y a la unión entre los homosexuales? Cuando definió a la justicia, Aristóteles señaló que ella no es idéntica a la igualdad porque, en tanto es justo tratar como iguales a los hombres en la medida en que son iguales, no lo es tratar como desiguales a los que son iguales ni, tampoco, tratar como iguales a los que son desiguales. Si todos tenemos derechos humanos, por ejemplo, sería injusto reconocérselos a los amigos, pero no a los enemigos. Pero también sería injusto otorgarles la misma nota a quienes no han exhibido el mismo mérito en un examen, porque en tal caso caeríamos en la famosa denuncia de Santos Discépolo: "Lo mismo un burro que un gran profesor".

Quizá podría decirse entonces que, en tanto seres humanos, los homosexuales tienen el mismo derecho a la libertad del que gozan los heterosexuales, desechándose a partir de aquí toda discriminación, como tampoco la aceptaríamos por el color de la piel o la religión. Quienes se oponen al matrimonio gay hacen notar empero que aquellos que pretenden equipararlo al matrimonio tradicional se están apropiando indebidamente de un concepto que viene del fondo de la historia. En la encíclica "Populorum Progressio", el papa Pablo VI señaló que en un coro hay que distinguir entre un tenor y una soprano, pero reconociéndoles a ambos una igual dignidad. Si le reconocemos a la unión entre homosexuales la misma dignidad que a la unión tradicional, ¿esto exige acaso sostener además que "son lo mismo"?


M.G. (no, no Mahatma Gandhi. Mariano Grondona)harto ya de tanto debate democrático al cuete, pregunta para adoctrinarnos: "¿Sí o no al matrimonio gay?" y mientras escribe, piensa.
Ok, pongámosle que piensa.

A ver, te voy a enseñar si sí o no al matrimonio gay pedazo de lacra nacional y popular infiltrada. A ud., en cambio, querida y respetadísima Sra.y Sr. de la high, no tengo nada que enseñarle...

Y así se dispone a decir que NO HAY DUDAS, NADIE OSARÍA DECIR LO CONTRARIO, TODOS PENSAMOS Y CREEMOS que los gays deben gozar de los mismos derechos de los que gozan los heterosexuales. Pero por favor! Por supuesto que pensamos eso! Claro que sí ...........................................................................
Pero nosotros que conocemos al querido M.G.(no, no Máximo Gorki. Mariano Grondona) sabemos que le molesta un poquito el tema nominal. Esa astillita ahí... Hay necesidad de llamarlo "MATRIMONIO"? Por qué no buscamos otra designación, como... no sé,"ASQUEROSIDAD" por ejemplo... o "PERVERSIÓN POSMODERNA". No sé exactamente (todas se me ocurren en latín) pero vayan por ahí...

Es difícil seguir el razonamiento de este genio del siglo XX, porque en mi cerebro pequeño, morocho y casi peroncho (perdón por esa náusea Dr.) no cabe que si todos merecemos contar con el derecho al matrimonio, como él mismo se empeña en recalcar, tenga que denominarse de otra manera. ¿Por qué motivo hacer esa diferenciación si lo que se estaría buscando sería aumentar la cantidad de personas que pudieran acceder a ese derecho y no modificarlo o corregirlo? Quiero decir, ¿por qué si buscamos la igualdad de derecho, en algún punto hay que diferenciar, separar, distinguir o señalar lo "diferente" cambiando la denominación?

Y después pregunta si es "justo" llamarle matrimonio tanto a las uniones de heterosexuales como a las de homosexuales. Yo diría que sí Dr., pero entiendo que Ud. diga que no porque los hetero y los homo no somos iguales.
Y discúlpeme Ud. una nueva pregunta: ¿Ud. realmente me encuentra igual a Mauricio Macri, Ernestina Herrera de Noble, Pepe Eliaschev y por eso cree que tengo que tener los mismos derechos que ellos? Con cuántas ganas me separo de ese grupo beneficiado con el derecho al matrimonio y me uno a los que siguen peleando por la libertad que otorgan los derechos y las obligaciones del matrimonio.

Nadie busca, M.G., ser igual al otro. Lo único que la humanidad persigue es acceder a lo que hace a la felicidad, sin perjuicio de nadie, sin distinciones absurdas.
Yo no busco ser lo mismo que Ud. (Dios nunca me lo permita) sino sólo poder ver un casamiento entre dos personas de igual o distinto sexo.
No me animo a preguntarle quién es el burro, quién el gran profesor. No me animo a preguntar tampoco por el diez que se llevan los que hacen las cosas bien y el uno que se llevan los otros.

Como ya no me animo a preguntarle nada, le respondo. Sí, es lo mismo. Es matrimonio.

lunes 31 de mayo de 2010

PREGUNTITA

Por Juan Gelman

Pesa sobre la conciencia cívica argentina una verdad partida en dos. Las víctimas de la dictadura conocen la mitad dolorosa. La mitad ominosa es el silencio de los victimarios que impide conocer toda la verdad. ¿Se habrá referido a esta grave situación el arzobispo de La Plata, Héctor Aguer, cuando dijo que “la memoria debe ser integral, la verdad completa, las medias verdades ofrecen mordiente al resentimiento, atizan los rencores, perpetúan el desencuentro”?